Cuatro pasos. Los dos primeros son los que hacen que el chat aparezca en tu tienda; el resto puedes hacerlo cuando quieras.
Instala SuperSocial desde Shopify. Tu tienda se vincula sola: no hay ningún dominio que escribir. Al abrir la app llegas al panel con tu tienda ya conectada y la primera sincronización en marcha.
Shopify exige que la incrustación de tema la actives tú; ninguna app puede hacerlo por ti. En SuperSocial:
Recarga tu tienda y ahí está la burbuja del chat.
Si la lista de incrustaciones sale vacía, es que SuperSocial todavía no está instalada en esa tienda. Y recuerda que va por tema: si publicas un tema nuevo, hay que activarla también allí.
Tus productos, pedidos, inventario y clientes llegan de Shopify solos. Encima de eso, en Documentos, sube lo que no está en Shopify: política de devoluciones, guías de tallas, plazos de envío, condiciones de garantía. La IA los usa al responder, así que las respuestas suenan a tu tienda y no a un bot cualquiera.
Después crea un agente en Agentes de IA: dale un tono, dile qué puede y qué no puede prometer, y decide si puede ofrecer descuentos.
En Canales, conecta WhatsApp, Instagram, Facebook Messenger, Telegram, LinkedIn, Gmail u Outlook. Todas las conversaciones caen en el mismo inbox y responde el mismo agente, con el mismo conocimiento de tu tienda.
Contesta en el inbox y la IA se aparta de esa conversación. No escribe encima de una persona. Cuando termines, se la devuelves.